10 razones para NO utilizar correas extensible

10 razones para no utilizar correas extensibles.

Las correas extensibles son incómodas y peligrosas, pero aún así son frecuentes por nuestras calles y parques. En realidad… ¿sirven para algo?

1. Ya que tiene que ir atado, uso la correa extensible para dar más libertad a mi perro por la calle. ¿Y qué tiene de malo que los perros vayan atados? Los perros no le gustan a todo el mundo, y andando por la calle lo lógico es respetar a los peatones, ya lo soltarás en donde se pueda (La escasez de espacios habilitados sería otro tema). Además, pones en peligro al resto de personas y a ti mismo. Controlar 3 metros de hilo de nailon no es nada sencillo y no sería el primer perro atropellado mientras se espera en un semáforo por confiarse.

2. Ya, pero mi perro no me hace caso, y es la única forma de estar seguro de que vuelve. Puede… o no. Utilizar una correa extensible con un perro que no acude a la llamada es la peor idea que existe, las correas extensibles no se pueden fijar a la muñeca y se resbalan, caen al suelo y “persiguen” al perro asustándolo aún más. Una pésima idea sin duda.

3. Es que mi perro tira mucho al caminar, así vamos más cómodos. ¿Qué fue primero, la gallina o el huevo? Como las correas extensibles transmiten una cierta resistencia (el muelle de recuperación del cordón siempre está tenso) el perro se acostumbra a andar con esa resistencia. Utilizar una correa extensible es la mejor forma que existe para que un perro tire de la correa… y que sea mucho más complicado después hacerle comprender lo que es caminar con la correa floja.

4. Ya, pero como tira de la correa, le pongo un collar de hocico, un ronzal, o un arnés anti-tiro, Halti o Easy Walk y la “extensible”. Leer los manuales de los productos, aunque sean de pocas palabras está en desuso. ¡Hasta los fabricantes de este tipo de productos anti-tiro avisan de que no se deben utilizar con correas extensibles! Si el perro llega al tope empleando un ronzal puede padecer lesiones graves en el cuello o espalda, y si sucede con un arnés frontal el resultado es desequilibrarse, golpeándose contra el suelo.

5. Como mi perro es un poco “malo” no lo puedo soltar, y la correa extensible me permite controlarlo. Es un contrasentido, utilizar una correa extensible es completamente incompatible con “control” del perro. Si está extendida malo, si se escapa de las manos peor, y además el mecanismo de bloqueo falla. ¿Qué tal una correa de un par de metros con varios mosquetones y argollas para ajustar en cada momento a la longitud que se desee? Por cierto, si tu perro es un PPP están prohibidas expresamente.

6. Me viene muy bien para pasear a mi perra cuando está en celo, así la controlo mejor. ¿Controlar a una perra en celo con una correa extensible? Al igual que en el punto 4, directamente es una irresponsabilidad. “Controlar” a una perra en celo con una cuerdecita de 4 metros metida en un mecanismo es garantía de problemas.

7. Ya… pero las correas extensibles van muy bien con perros pequeños. Curioso planteamiento ¿En qué se diferencia un perro pequeño de otro grande? Sólo en el tamaño, por eso los arneses son más pequeños y las correas más ligeras. No existen más diferencias, así que ¿por qué distinguir el tipo de correa que debe utilizar por ser “pequeño”?

8. En los bazares de “todo a 1 €” las correas extensibles son muy baratas, y como mi perro no tira ni se mete en líos no necesito más. Si el motivo es el precio ¿por qué no utilizar una simple cuerda con un mosquetón? En esos mismos bazares hay cuerdas de diferentes colores que con un poco de maña  se convierten en correas perfectas. Y por muy poco más, en almacenes de deportes o tiendas especializadas en montaña hay cuerdas realmente bonitas, una trenza y tendrás la correa más bonita del parque, personalizada y completamente a medida.

9. Los 8 puntos anteriores son una exageración, no he conocido ningún caso como los que se mencionan aquí. Los perros con lesiones de cuello no se quejan, los atropellados no vuelven al parque, y las quemaduras en la mano al coger la cuerda se curan. Pero sí, por desgracia todo lo anterior es real, y además frecuente.

10. Entonces ¿para qué sirven? Pues la verdad es que para bastante poco. Quizás en las primeras salidas al parque con un cachorrito sean útiles, por aquello de dejarle hacer “sus cosas” a un par de metros de distancia (algunos son muy tímidos), o para asegurar que vuelve mientras aprende la llamada (como son pequeños, las posibilidades de que la correa extensible se nos escape de las manos son pocas). En cualquier caso, para eneñar la llamada seria mejor una cuerda de muchos metros, y en un par de semanas el cachorro ya debería andar con su arnés y correa “normal” (de un par de metros, mejor en material textil).

Fuente: Doogweb.